1. El fin del enemigo invisible: La asfixia y pudrición de raíces
El error más común es el exceso o falta de agua.
Al regar por arriba en una maceta común, la tierra se satura y se expulsa el oxígeno, ahogando las raíces de forma invisible.
Las macetas de autorriego separan físicamente el agua de la tierra.
La humedad asciende de forma sutil y gradual; las raíces nunca se encharcan y respiran las 24 horas.